miércoles, 11 de marzo de 2015

Feliz comienzo

¡Bienvenidos alumnos y familias al ciclo 2015!
 
 

Bienvenido Primer Grado a la escuela 2. Bienvenido el resto de los chicos y chicas a un nuevo año escolar que empieza hoy. Pensando qué decir, siendo yo un maestro nuevo en la institución, le di vueltas en mi cabeza a esta necesidad de tener que ponerle palabras al primer día clases. – Si van a estar los chicos, las familias, las maestras y todos…Debe ser importante.- Pensé. Pero, ¿por qué? ¿Qué es lo que hace que las familias tengan esa sonrisa al verlos parados juntos a sus compañeros? ¿Por qué los maestros hace unas semanas destinamos tanto tiempo a discutir, pensar y planificar? ¿Y por qué es que ustedes chicos, están con tanto entusiasmo por volver a la escuela? (Porque no me mientan, al final de las vacaciones, un poco aburridos debían estar) Entonces armando actividades para este año, me di cuenta. En la escuela pasan cosas. Sí, cosas. Todo el tiempo y de todo tipo. Cada vez que la seño de cuarto trae los libros de terror de Ana María Shua, no vuela ni una mosca. Todos súper atentos al relato. Y ni hablar de cuando en quinto vieron la película de Chaplin “Tiempos modernos”. ¡No podían creer que vieran algo en blanco y negro! ¡Y encima hablaba nadie! Pasan cosas. De esas que no pasan en ningún lado. De las que se ven y, también de las que no. No se puede ver la alegría de Lorenzo que le tocó al sentarse con Romina, de quién está enamorado hace un año. Ni Alejandra va a poder responder cómo fue que se le ocurrió realizar esa increíble pintura en la hora de Plástica. No, eso no se ve. Pero ahí algo paso. Algo importante Pero, también es posible que algún adulto en este momento esté pensando: “¿Cómo puede ser verdad eso que está diciendo, si cada vez que le pregunto a mi hija qué hicieron en la escuela, ella me responde: NO SÉ, NO HICIMOS NADA” ¡Ay, familia! ¿Cómo hace Javier para contarle a su abuela que el otro día leyó un cuento en la clase y se acordó del abuelo Osvaldo que ya no está, y que eso lo puso triste el resto del día? No, es más fácil decir NADA, NADA. ¿Y Ana Clara?, que después de varios discusiones con sus compañeros pronunció un hermoso “aaaaahhhh” y pudo comprender que si sumaba la tabla del 2 más la tabla del 3, le daba la tabla del 5. ¿Cómo reproduce todo lo que se dijo en clase? Además, esa noche mamá llegó algo enojada del trabajo y prefirió responderle: Nada, algo de las tablas, pero no me acuerdo. Miren si no pasan cosas. Y todo esto no se da por arte de magia. No, esas mujeres y esos hombres que también están de blanco tienen la culpa. Son quienes hacen que ningún día sea igual al anterior y que todos los años sean diferentes para cada grado. Así que sin más palabras, los y las dejo con ellas que son quienes van a hacer que cada tarde sea especial y que esté llena de cosa.

Muchas gracias Ezequiel - Maestro de 7º "C" y "D" 


Tenemos por delante un gran año, lleno de proyectos y actividades que compartiremos en el blog.

¡LOS ESPERAMOS!